Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar

Busca tu habitación

  • Buscar

Rellena con tus datos para continuar

+

24-07-2019

5 consejos para estudiar en verano, con la playa a 10 minutos

El objetivo de cualquier estudiante universitario es aprobar todo en junio, y pasarse el verano con la única preocupación de si va a la playa por la mañana, por la tarde o si me llevo la comida, y me paso allí todo el día.  Sin embargo, no todos los estudiantes, consiguen su objetivo y tiene que estudiar en verano, con la playa a 10 minutos de su piso de estudiantes en Barcelona.

Tras el enfado inicial al comprobar que la nota de ese examen que no sabías si aprobarías, es un suspenso, todo vuelve a la calma y no te queda más remedio que organizar tu tiempo de estudio durante el verano para conseguir aprobar en septiembre.

No vamos a mentirte, estudiar en verano cuesta aún más que durante el curso universitario. El buen tiempo, los días largos, las playas de Barcelona, los amigos planeando escapadas cada fin de semana, etc…hace que pongas a prueba tu fuerza de voluntad para decir la frase que ningún estudiante en verano querría pronunciar: “No puedo ir, tengo que estudiar”

¡Tenemos una buena noticia! No pronuncies esa frase cada vez que te propongan un plan, combina ocio y estudio, y será la técnica perfecta para estudiar en verano y aprobar en septiembre, incluso, ¡puedes tomarte unas mini vacaciones!

Disponer de unos días de no pensar en nada más que disfrutar del sol, las terracitas y no mirar el reloj, ¡es sano para retomar los días de estudio en verano con más ganas!

Aquí tienes 5 tips que pueden ayudarte a organizar tus días de estudio en verano:

1. Decora tu mesa con color y motivación

¿A quién no le alegra la vida el color y los mensajes motivadores que nos mantienen durante horas delante de la mesa de estudio?  Seguro que tienes una papelería al lado de tu piso de estudiantes en Barcelona en la que encontrar material nuevo y colorido que te anime en tus días de estudio durante el verano. Enciende la impresora e imprime aquellas fotos que más te gusten y ponles esos mensajes que te vayan a sacar una sonrisa cada vez que levantes la cabeza del ordenador y los leas.

2. Calendario semanal

En lugar de organizarte con una tabla en la que todos los días veas todo lo que tienes que hacer hasta el día del examen, intenta modificarlo semanalmente y añádele un horario específico. Descargarte alguna plantilla o modelo, hay muchas webs que tienen algunos ya personalizados.

Deja libres los fines de semana y los viernes por la noche, esto te ayudará a centrar los esfuerzos durante la semana y a sentirte dentro de la misma dinámica que durante el curso.

3. Come fresco y ligero y bebe mucha agua.

Un buen salmorejo, una apetecible ensalada de verano, un helado natural de frutas, un batido de piña, un yogur recién sacado de la nevera, el café con hielo del segundo descanso de diez minutos…

Tu alimentación debe acompañar no solo en esta época del año, sino que debe mantenerse en la misma línea todo el año, para tener en todo momento tus neuronas activas y tu cuerpo fuerte.

El ser humano tiene que tomar una media de dos litros de agua al día y en verano esta cantidad debe aumentar debido a la deshidratación por el calor. Acostúmbrate a llevar siempre una botella de agua fresca en la mochila.

4. Conciencia a tu entorno

Esto es muy importante. Conciencia a tu entorno de que tienes que estudiar, avísales de tus horarios y pídeles que lo respeten y que no insistan y has decidido no participar en algún plan.

5. Estudia con amigos

Estudiar sola (o solo) es muy aburrido y aún más en verano. Una buena motivación es preparar una tarde de repaso a la semana con tus compañeros de la universidad que también tienen que seguir estudiando en verano.

Como has podido comprobar, si le das una vuelta a la forma de estudiar, aprovechando el buen tiempo que trae el verano, compartiendo un poco más los momentos de estudio, separando bien y aprovechando los momentos de descanso y diversión es una buena forma de afrontar con mayor motivación los días de estudio y calor.